Friday, October 26, 2007

Headless Horseman

Me van a faltar palabras para describir con exactitud este fin de semana. Cynthia y yo veniamos manejando un alto nivel de estres y decidimos embarcarnos en una aventura para despejarnos, relajarnos y dejar de pensar un poco.

Nick nos habia invitado a una casa muy country que habia alquilado en upstate NY, con motivo de ir al mejor hayride del mundo llamado Headless Horseman. El horario de encuentro era a las 12hs en Avis, pero Cynthia no llegaba. Le habiamos pedido prestada la cama de aire a Tom para tener donde dormir en esta casa, al a cual estaban invitadas miles de millones de personas, porque no estabamos seguras de a donde ibamos a terminar durmiendo! Claro que Tom obviamente no podia encontrar el inflador y el colchon estaba en la casa de Misty (la novia). En vistas de esta situacion, quedamos en que ibamos a pasar a buscar el colchon a la 1, creo. Pero para estar on the safe side, decidimos llevar acolchados y almohadas. Y yo tambien decidi caminar hasta Avis. Si, como unas 6 cuadras largas, cargando un bolso de ropa (si, nos ibamos un dia nada mas, pero necesitaba un bolso de ropa... y oddly enough, mas tarde todo se justifica), el acolachado enorme y la almohada.

Habiendome transpirado todo en el camino, llego temprano y Cynthia no estaba... y despues no llegaba y cuando llego me conto que habia venido el primo de Jorge con la novia de sorpresa a visitarlo. Jorge, que ya estaba en la casa, sin saber que hacer, los mando a Brooklyn. Finalmente, decidieron que vinieran con nosotros hasta la casa.

Una vez llegados, emprendimos viaje hacia lo de Misty, que quedaba de paso, para buscar el tan mentado colchon de aire... Como nos ibamos a imaginar, que habiendo confirmado que ibamos a pasar a buscar el colchon, Misty no iba a estar en su casa esperando para darnoslo. Claramente, no estaba, ni estuvo. Hicimos un par de llamadas, intentamos volver a pasar, pero finalmente pensamos que no valia la pena. No creiamos que alguna otra persona iba a llevar un inflador de colchones a la casa... como nos equivocamos.

Durante el viaje, mientras Cynthia cantaba todas las canciones que conocia en la radio (como la publicidad de la pelicula "The Heartbreak Kid", jajaja... asi ibamos con ella al volante!), yo iba sacando fotos de los paisajes, que casi siempre incluyo un auto blanco espantoso del cual no nos podiamos deshacer. Hence the pictures. Obvio que llegamos al punto en el que empezamos a dudar de si estabamos en el camino correcto. Tanto que bajamos en una de las salidas a un pueblito, solo para confirmar que estabamos en lo cierto, que no nos habiamos desviado y para que Cynthia se pudiera dar la puerta del auto en la cara. Varias veces, jajaja.

Resulta que llegamos a la casa, sacamos las correspondientes fotos de nosotras en la naturaleza y nos tiramos a descansar en una hamaca paraguaya. Little did we know que realmente necesitariamos descansar porque seriamos las encargadas de preparar la comida a la noche. En realidad, fue todo culpa de la reputacion de excelente chef que tiene Cyn. En fin, estuvimos haciendo el fuego, soplandolo, sobando el pollo y demas. La verdad, despues de mucho esfuerzo, los carbones finalmente empezaron a comportarse como debian para poder poner la carne al asador (...me hace acordar a esa frase horrible!).

Despues de comer nos fuimos para el Headless Horseman. Creo que nadie se imaginaba la cantidad de personas que iban a haber ahi. Increible. Miles, miles y miles. Luego de una larga espera, finalmente logramos subirnos a nuestro "hayride", que consiste de un camino que tira una plataforma con ruedas llena de paja. Nos metimos en la oscuridad de la noche, y monstruos de todo tipo nos empezaron a atacar. Especialmente a Cynthia, jajaja. Vimos efectivamente a un caballero sin cabeza a caballo que nos siguio por un buen rato. Llegamos al corn field, corrimos como locas en la noche mientras eramos perseguidas por monstruos y asustadas desde todos los angulos. Viene bien gritar fuerte y asustarse para liberar tensiones. Era lo que necesitabamos.

Volvimos a la casa y empezo la fiesta... justo cuando yo estaba segura de que la gente tenia cero espiritu festivo. Cynthia se fue a dormir una siestita y para cuando volvio, yo ya habia tomado una considerable cantidad de alcohol. Ahora, vieron que es un clasico en las fiestas en casas con pileta que alguien siempre cae o mete el pie? Bueno, en este caso fui yo la que camine de lleno, derecho a la pileta que estaba cubierta. Para cuando entre en razon, gracias a los gritos y tirones de Jorge, ya estaba empapada hasta las rodillas. Cuando aparecio Cynthia, no podia dejar de comentartle qu no podia creer que yo habia sido la persona que se habia caido en la pileta. "Yo! La persona que se cayo en la pileta!?".

De ahi en adelante la cosa se puso cada vez mas divertida. Hubo varios cambios de vestuario y, literalmente no pare de bailar durante 4hs. Sacamos varias fotos que podran ver en... Hay mucho que se entiende por solo ver las fotos... como la cantidad de alcohol y el baile. Realmente fue una noche muy divertida, que necesitabamos con locura!!!

Costo despertarse a la manana, sobre todo porque teniamos que estar a las 12 y pico en Avis... y para eso teniamos que salir a las 9. Finalmente, lleagamos a tiempo, con las laganas todavia en los ojos y una importante resaca. Yo fui la valiente que maneje de vuelta a NY, o por lo menos hasta la estacion de servicio a la salida de la autopista.

Toda una experiencia inolvidable! Como suelen ser los eventos de Nick y Jorge.

http://picasaweb.google.com/toia.capelli/HeadlessHorseman

About being translucent...

That was me at the Tego Calderon concert in LQ. Por el contrario, Sabrina, Moni y Cynthia fueron las almas de la fiesta! Lo bueno de que la gente no te preste atencion es que hay menos preguntas que responder y se puede bailar y sacar fotos con alegria y paz! Jeje...


Shine your light!

Our deepest fear is not that we are inadequate. Our deepest fear is that we are powerful beyond measure. It is our light, not our dark that most frightens us. Your playing small does not serve the world. There is nothing enlightened about shrinking so that other people don't feel insecure around you.We are all meant to shine as children do. Its not just in some of us; its in everyone. And as we let our own lights shine, we unconsiously give other people to do the same. As we are liberated from our own fear, our presence automatically liberates others.